domingo, 11 de octubre de 2009

"Mi aventura de ser docente"

Aquí les comparto lo que me dejó el leer la ponencia de José Esteve.

Coincidí en la alegría que el autor experimentó cuando se sintió útil a los demás, la alegría de una alta valoración a su trabajo (la misma que sentí cuando cubrí la clase de química de mi amigo de la Universidad) y que compartí en el escrito titulado "mi confrontación con la docencia".

"Era su vida pensar y sentir y hacer pensar y sentir". Considero que esta frase encierra por completo el contenido del texto, a muchos de mis maestros que tuve en la Universidad les hacía falta salir de sí mismos o como lo menciona Esteve "abandonar el Olimpo", ¿o acaso se les olvidó que antes de ser dioses fueron simples mortales? Cuando estoy planeando la clase, me remonto a cuando era alumna de la carrera y estaba sentada en mi pupitre y me pregunto: ¿qué se me dificultó cuando estaba del otro lado de la barda? ¿cómo será más sencillo explicar la resolución de tal tipo de problema? Esto no implica que deba ser "peladito y en la boca" creo que lo importante es sentar bien las bases e ir subiendo paulatinamente el grado de complejidad y como en la costrucción: con sus cimientos firmes, el alumno, irá construyendo por sí mismo el resto hasta llegar a resolver problemas complejos.

Rescatando lo que señala el autor de "humanizar nuestra labor" recuerdo la siguiente reflexión que un colega me compartió: varios profesores hablaban de sus alumnos. El nombre de Pedro, rebelde y poco estudioso, suscitó entre ellos comentarios diferentes. Un profesor dijo: "No sé como hará para aprobar mi curso". El director que era un sabio y respetado maestro de maestros le contestó. "Pregúntese más bien cómo hará usted para que Pedro apruebe su curso". El profesor aceptó la lección y aquel alumno concluyó el curso con uno de los mejores promedios.

Respecto a lo que comenta Esteve de "encontrar formas adecuadas de expresión y para ello hay que dominar los códigos y canales de comunicación, verbales, gestuales y audiovisuales", me gustaría recomendarles el libro titulado: "estrategias no verbales para la enseñanza, guía personal para el manejo del salón de clases", el autor es Michael Grinder, la editorial es Pax México. Este libro ha sido para mi como una brújula (sumamente útil), pero mi mayor aprendizaje se da en el aula donde corresponde aplicar y ajustar de acuerdo al contexto.¡ Me encantó el enfoque de esta lectura y saber que del otro lado del mundo también hay profesores que han pasado por vivencias similares y que no estoy sola en este barco!

1 comentario:

  1. Hola Consuelo

    Me parecen muy interesantes las reflexiones que nos compartes, los maestros de todos los niveles educativos cuando se comprometen con su trabajo son útiles a sus alumnos, a la sociedad y a la patria.

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